miércoles, 8 de enero de 2020

¿Dónde te encuentras ahora que no estás?

Nuestras vidas unidas, divergentes, paralelas, convergentes, ensambladas. 
El ciclo en el que la vida nos colocó. Los hitos que nos juntaron, los que nos separaron. 
¿Qué es esto de vivir? ¿Se escogen los hermanos? ¿Los padres? ¿Los hijos? ¿Cómo se entretejen los árboles genealógicos de todos los clanes del mundo? 
¿Dónde te encuentras ahora que no estás? 
¿En qué lugar, plano o sendero se está moviendo tu energía en este momento? 
¿Qué piensa esa energía?
¿Qué siente esa energía?
¿Cómo se comunica? ¿Cómo se expresa? ¿Qué hace?
¿Sigues siendo tu esa energía? 
¿Volverá? ¿Volverás? ¿Tu energía volverá para expresarse en nuevas figuras? ¿O es que hay otros lugares donde cumple diferente función?

Mientras, los que nos quedamos un tiempo más aquí, seguiremos viviendo. Si...hay mucho por lo cual vivir hasta que se termine la película, hasta que baje el telón...Tal vez existe un destino que nos lo impone, o quizás somos capaces de trazarlo, de escoger nuestra trayectoria...¡Da igual! Lo que pienses, da igual, todo continúa su curso, fluye, se renueva para permanecer...Tal vez esa es la respuesta...se renueva para permanecer.



Escrito: Enero 03, 2020

lunes, 6 de enero de 2020

"Vamos a estar en contacto siempre"

Quiero pensar que puedes leer esto.
Yo creo que si. 
Ya me lo dijiste en nuestra última conversación: "vamos a estar en contacto siempre". 
Siempre, es siempre. Sin barrera tiempo-espacio. 
Entonces, como vas a leer esto, quiero preguntarte: ¿Cómo te sientes ahí?. ¿Te encontraste con tu hijo? Quiero pensar que si. Te imagino en ese lugar, que debe ser muy bonito, con tu retoño hermoso para arriba y para abajo. También verás a nuestros padres. Todos estarán felices. El dolor espantoso que sentías ya no está presente. Tampoco esa angustia que no te permitía dormir, ni darle descanso a tu mente. Todo debe estar bien. 
Quiero pensar que tu ausencia de este mundo vale la pena porque ahora desapareció el sufrimiento físico y el mental, el miedo, la ansiedad, las pérdidas... Que aquella larga agonía que enfrentaste fue tu máxima ofrenda de amor hacia mi, hacia tu hija, hacia tu nieta, hacia todas las personas que te aman. Todas esas que quedaron con un hueco en su alma por tu ausencia. Todas las que llevan tu huella, las que guardan un recuerdo de tu noble corazón, de tu humor negro, ocurrente y distensor de situaciones complicadas. 
Fue una ofrenda de amor. Trascenderá tu ejemplo de lucha con y contra el dolor. Aunque a veces se pierda. Porque en realidad, la muerte siempre vence. Nosotros solo ganamos tiempo. Tiempo aquí, en este mundo, en este plano donde vinimos a conocer a nuestra familia, la que escogimos y la que nos escogió. A amar a esta familia, a darle sentido a nuestra vida con ella, para luego tener a quien buscar en la vida eterna o lo que sea que nos espere en el otro plano. Para tener quien nos reciba. Para tener a quien esperar.

Escrito Enero 06, 2020